martes, 24 de septiembre de 2013

BILDU HACE DEL FRAUDE ELECTORAL UN MODO DE SER Y ESTAR

Siempre habrá quién lo justifique todo. Si se ha justificado, o relativizado, lo ocurrido durante los últimos 40 años, todo es posible. La ley del embudo: para ellos el lado ancho, para los demás el estrecho.

La coalición electoral Bildu (integrada por simpatizantes de la izquierda abertzale, EA y Alternatiba) ha conseguido colar en 19 Ayuntamientos del País Vasco y de Navarra a 24 concejales que no figuraban en sus listas en las elecciones municipales de mayo de 2011. La formación independentista está aprovechando un resquicio legal para nombrar a ediles de su máxima confianza y reforzar así el control sobre los cargos municipales. Desde junio de 2012, Bildu se ha acogido en una veintena de ocasiones al precepto legal que se aprobó en 2003 para facilitar que el PSE-EE y el PP pudieran reponer a los ediles que dejaban la actividad política porque no podían soportar las amenazas de ETA.


Es decir, que Bildu ha nombrado 24 concejales elegidos a dedo de entre gente que no se presentó a las elecciones. No iban en el tercero puesto de la lista o hacia el final, no; es que ni siquiera eran candidatos. Esto no solo es el más evidente caso de enchufismo que pueda ocurrírsenos sino que, además, es en toda regla un fraude electoral. Y, lo peor de todo, es que lo hacen aprovechándose de una ley -creada para sacar adelante candidaturas "constitucionalistas" en municipios donde la IA era mayoritaria- que criticaron y rechazaron frontalmente.


viernes, 20 de septiembre de 2013

PROGRAMAS, SURREALISTAS Y PRESUNTUOSOS

Uno breve, para irnos de fin de semana. 

"Los socialistas no somos tan presuntuosos como para decir que gobernamos desde la oposición, ni que ustedes gobiernan con buena parte del programa de los socialistas" (Patxi López en el Debate de Política General del 19-09-2013)

Pues menos mal que no son tan "presuntuosos" como para no decirlo, porque ya lo ha dicho. Andan preocupadísimos los socialistas en Euskadi con la idea de transmitir el mensaje de que el acuerdo alcanzado entre el Gobierno, el EAJ-PNV y ellos mismos no es sino el momento cumbre de su apuesta programática. El acuerdo supone, dicen insistentemente, la aplicación práctica por el gobierno jeltzale del programa socialista. Y no solo eso, sino que además reprochan amargamente que, en su opinión, lo que ahora se ha acordado es lo que ya proponía Patxi López cuando ocupaba Ajuria Enea. 

En fin, nada más lejos de la realidad. La literalidad del acuerdo es la que es, y en ningún punto prevé, por ejemplo, que sea el Parlamento Vasco el que acuerde la fiscalidad de diferente forma a como viene haciéndolo hasta ahora. Y eso es lo que Patxi López proponía una y otra vez sin saber, o sabiendo, que eso era no solo contrario a nuestras leyes sino, también, a su propio libro sagrado, la Constitución española. Es decir, la premisa ya es falsa en su base.

En cualquier caso, y aún obviando lo surrealista del argumento, resulta harto curiosa la afirmación de los socialistas. ¿Por qué ha tenido que llegar un gobierno del PNV para desarrollar un programa del PSE? ¿Qué hicieron Patxi López y los socialistas durante los 3 años que gobernaron? Aprobaron tres presupuestos, algo pactarían con quién les apoyó, ¿no? ¿O es que bastante tenían con lograr el apoyo para gobernar que todo lo demás les daba igual?

Y es que si bien los tiempos de acuerdos y pactos no tienen por qué conllevar que algunos dejen de intentar arrimar el ascua a su sardina, en esta ocasión, el argumento socialista, es malo a rabiar.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

VÍA CATALANA Vs EUSKAL BIDEA ¿PARALELISMO O ESPEJISMO?

Los comparaciones son odiosas. Y más cuando se usan para imitar comportamientos ajenos, lo que deriva, las más de las veces, en postureos que acaban siendo un tanto absurdos. 

La nación vasca tiene conciencia de si misma, y como la tiene, existe. Tenemos derecho a ejercitar nuestra propia soberanía y, por tanto, a la autodeterminación y, llegado el caso, a formar un estado independiente. Y ese derecho, negado por el Estado y el nacionalismo excluyente español -y también por Francia-, es el mismo que han reclamado millón y medio de catalanes mendiante la "Vía Catalana". Y hasta aquí llegan todos los paralelismos, a partir de ahí, Euskadi / Euzkadi o Euskal Herria es otro mundo. Otra realidad. Y no es poco, en todo caso suficiente diferencia  como para que no andemos calcando posturas y procesos.



La historia catalana no es la historia vasca. Comparten actores (España y Francia), y en ciertos momentos su historia se entrecruza y transcurre paralelamente, pero pensar que son dos caras de la misma moneda es un error que, con toda probabilidad, creará más frustraciones que provechos.

lunes, 16 de septiembre de 2013

ACORDAR PARA AVANZAR, PACTO EAJ - PSE

Hoy, 16 de septiembre, se firma un acuerdo entre EAJ-PNV y PSE de contenido mayoritariamente económico, destinado a impulsar un Plan para la Reactivación Económica y el Empleo. Un pacto que busca, además, dotar de estabilidad a las instituciones y evitar una fractura que haga ingobernable este país. 

Hace prácticamente un año, días antes de las elecciones de las que este Parlamento es consecuencia, escribía en este mismo blog lo siguiente: 

Todos los ciudadanos deberíamos entender que uno de los principios y esencias de los sistemas democráticos parlamentarios es, precisamente, que los partidos una vez elegidos tienen que llegar a acuerdos entre ellos. Esa es una de las garantías principales de una democracia, evitando que mayorías relativas acaparen todo el poder y gobiernen para todos pero sin contar con minorías amplias (a veces, incluso mucho mayores que las teóricas "mayorías" gobernantes).
Sin embargo, en la CAV, contamos con un Parlamento en el que es muy difícil alcanzar la mayoría absoluta. Sobre todo que esta se alcance en escaños sin haberla alcanzado en las urnas. Tenemos, y tendremos el día 22, un Parlamento muy plural y repartido.(...)

(...)
Por otro lado, Urkullu ya ha dicho que habrá que esperar a conocer los resultados y que, una vez vistos, se puede hablar con todos. Ha puesto condiciones, claro. Se puede hablar con todos siempre que se respeten una líneas: trabajar por salir de la crisis sin convertir el estado del bienestar en el país de los recortes de Rajoy; trabajar por consolidar la paz sin amnesia pero con voluntad de un tiempo nuevo; y, por último, avanzar en el autogobierno, en más nación vasca en Europa, pero sin exclusiones. 

Y sí, se puede hablar con todos. Se debe hablar con todos. Esa es, como he dicho, la esencia de una democracia parlamentaria plural. Que los diferentes sectores de la sociedad tengan reflejo en el parlamento y que ahí se entiendan sus representantes para gobernar para todos. 
Pero ante eso, nos encontramos con que mucha gente se queja precisamente de lo expuesto, de que los partidos hablen y acuerden. Entonces, pregunto yo, ¿para qué un sistema parlamentario? ¿Por qué no un sistema presidencialista donde elijamos directamente al presidente? Que salga uno elegido, aunque represente a un tercio de la sociedad, y que los otros dos tercios se aguanten. Se critíca, también, que al llegar a acuerdos los partidos acaben aceptando puntos de vista ajenos, cediendo en diferentes puntos de su programa. "Mercadeo" o "intercambio de cromos". Señores, en un debate, si se quiere llegar a un acuerdo, es elemental ceder en unos puntos y convencer en otros, acordar. En una democracia, aún más, el acuerdo es básico. Sin amplios acuerdos sólo queda la imposición. Y con imposición, la democracia se devalúa. 

Lo que sí debe exigir el ciudadano, el votante, es sinceridad. Si alguien promete algo, que lo cumpla. Si un partido político promete no pactar con alguien, que luego no lo haga. Si Patxi López promete no pactar con Basagoiti, que la misma noche electoral no salga desdiciéndose. Si EH Bildu contempla pactar con el PSE para desplazar a otra hipotética lista ganadora del Gobierno, que lo diga. Que hagan todos como Mikel Arana, que apuesta por el pacto EH Bildu-PSE-Ezker Anitza. O que hagan como Iñigo Urkullu, que admite estar dispuesto a hablar con todos y a llegar a acuerdos con los únicos límites consistentes en tener claro que los principales objetivos son trabajar por salir de la crisis sin convertir el estado del bienestar en el país de los recortes de Rajoy; trabajar por consolidar la paz sin amnesia pero con voluntad de un tiempo nuevo y, por último, avanzar en el autogobierno, en más nación vasca en Europa, y hacerlo sin exclusiones.

Hablar, pactar o acordar es legítimo, siempre que se haga desde la sinceridad y sin engañar a la ciudadanía. En el mismo sentido, presentarse a unas elecciones prometiendo cosas que luego no se pueden cumplir, y hacerlo a sabiendas, es una de las cosas que más daño hace a las democracias. Hunde la confianza que pueden tener los ciudadanos en las instituciones, les aleja de los partidos políticos y abona el camino para los extremistas demagogos y populistas.

Esto, tiene hoy plena vigencia. No sólo eso. Esto es, además, prueba inequívoca de que el EAJ-PNV está actuando con sinceridad y responsabilidad. Está cumpliendo con la palabra dada. El Lehendakari Urkullu, y el EAJ-PNV, han trabajado desde el día después de las elecciones por sacar adelante este país y, para ello, es necesaria la estabilidad institucional y la aprobación de los presupuesto. A algunos puede no gustarles que sean los socialistas los otros sujetos del acuerdo, pero es que, tal vez, han sido los únicos que han salido de su trinchera.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

ALARDE TRADICIONAL, ALARDE MIXTO: CUANDO ÉRAMOS SOLDADOS

 «La libertad siempre ha sido y es la libertad para aquellos que piensen diferente» (Rosa Luxemburgo)


El 8 de septiembre, Hondarribia celebró su día grande en agradecimiento a la virgen por la liberación del asedio de 1638. Y, como últimamente viene siendo habitual, la celebración estuvo dividida. Y eso, aunque triste, no tendría mayor repercusión si no fuera por las protestas que se forman ante el paso de la compañía díscola y por la noticia de ayer que nos informaba de que un concejal, del partido que ha cogido esta pelea como bandera política, renunciaba a su cargo para participar en el Alarde Tradicional. ¿Qué diantres les pasa a los gipuzkoanos con los desfiles marciales?


No tengo nada que objetar a que haya quien haga del paso de ganso y el sonido de las escopetas una fiesta grande. Me es extraño tanto afán militar pero ya saben, que cada palo aguante su vela y cada uno homenajea a los suyos a su manera. Lo que no termino de comprender es la disputa sobre si las mujeres pueden, o no, desfilar en los alardes como algo más que cantineras.

Irun y Hondarribia son pueblos modernos durante todo el año. Entonces llega la "tradición" y se jodió todo. Porque, parece ser, el quid de la cuestión es la "tradición". Tradición como costumbre y norma. "Como soldados o escopeteros desfilan únicamente los hombres porque así ha sido siempre". Un argumento con el mismo peso que un globo de helio. Si por tradición fuera, seguiríamos pintando bisontes en las paredes de la gruta familiar.

En cualquier caso, como decía antes, allá cada cual con lo suyo. Si una chica joven no quiere desfilar como soldado porque cree que no tiene sentido o porque va contra la tradición de su gente, ella sabrá. A mi me recuerda mucho a esas otras chicas que llevan velo "porque quieren", pero no digo nada.
Lo que ya no tiene ni medio pase es que esa misma chica, o cualquier otra persona, se concentre al paso de las mujeres (y los hombres que las acompañan) que sí creen que tienen derecho a desfilar como soldados para montar los tristes espectáculos que hemos podido ver año sí y año también. Si no les gusta y/o no lo comparten, que se queden en casa. Ya tendrán después su fiesta a la manera tradicional.

Es posible que alguno me diga que detrás de todo esto hay política. Que están  moviéndolo algunas y algunos con segundas intenciones. Si es así, tengo que reconocer con mucha tristeza que algo han conseguido, porque de esa mayoría que apuesta por lo tradicional se ha trasladado una imagen de lo más casposa e intolerante. Y, visto que compaginar ciertar opciones políticas con desfilar con el Alarde Tradicional tampoco es posible, tampoco puede decirse que los que piden libertad para si mismos estén dispuestos a respetarla para con los demás.