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viernes, 7 de marzo de 2014

LA POBREZA ENERGÉTICA O LA FALTA DE "BOMBILLAS" EN EL PSE


Hay que tener mucha cara para subir a la tribuna como lo hace Natalia Rojo (PSE). Pretende abanderar una teórica lucha contra la "pobreza energética", donde ella es la buena y el PNV el malo porque, dice, pactó con el PP en el Congreso. Lo hace a través de una pregunta en la que pide al Gobierno Vasco que aclare como va a aplicar las medidas que le ha solicitado el Parlamento en una Proposición No de Ley. Pregunta, por cierto, que presentó antes incluso de que el Parlamento debatiera siquiera dicha Proposición, por lo que parece claro que estaba más interesada en el titular demagogo que en lo que realmente tenía que decir el Gobierno.

¿No gobernó el PSOE de 2004 a 2011? ¿No funcionaba entonces el mismo sistema en el tema energético y ya entonces se veía que era claramente injusto para las familias? ¿Qué hizo? ¿Acaban de descubrir la pobreza energética?

¿Se le olvida a Natalia Rojo que en Euskadi la Renta de Garantía de Ingresos, que incluye por ley los gastos de energía, tiene dedicada una partida 4 veces mayor -que se dice pronto- que la siguiente Comunidad Autónoma en la lista, incluidas las gobernadas o las que gobernó el PSOE? 

Y para terminar, reprocha el pacto por el que el PNV consiguió cierta flexibilidad en temas energéticos para las empresas vascas. ¿Y qué consiguió el PSOE? Nada. ¿Y cómo piensa Natalia Rojo que las familias pueden pagar la factura energética si no es trabajando? ¿Subsidiadas? ¿De por vida? ¿Como Andalucía? ¿Y no es mejor para el trabajo -sin perder competitividad- bajar los costes energéticos en vez de los salarios?

martes, 12 de noviembre de 2013

POR PREGUNTAR QUE NO QUEDE: LAS PRISIONES Y EL PSE

La práctica parlamentaria lo admite casi todo. El amplio margen del que gozan los representantes públicos para realizar tanto su función legislativa como el control del gobierno parece, en ocasiones, infinito. Y así debe ser, aunque en ocasiones se roce el absurdo.

Si la semana pasada me sorprendía por una iniciativa de Bildu destinada a censurar, directamente, la parrilla televisiva de EiTB entrando en el debate de la ética y la estética, esta semana no iba a ser menos gracias a una serie de preguntas presentadas por una parlamentaria del PSE.

En concreto, se presentaron tres iniciativas (preguntas para su respuesta por escrito) destinadas al Consejero de Administración Pública y Justicia en relación con las prisiones. Para ser más exactos, preguntaban sobre la transferencia de la competencia de prisiones a la CAV; si el Gobierno actual había realizado algún estudio sobre el estado de las prisiones en la CAV y, por último, sobre la situación de la cárcel de Martutene.



lunes, 16 de septiembre de 2013

ACORDAR PARA AVANZAR, PACTO EAJ - PSE

Hoy, 16 de septiembre, se firma un acuerdo entre EAJ-PNV y PSE de contenido mayoritariamente económico, destinado a impulsar un Plan para la Reactivación Económica y el Empleo. Un pacto que busca, además, dotar de estabilidad a las instituciones y evitar una fractura que haga ingobernable este país. 

Hace prácticamente un año, días antes de las elecciones de las que este Parlamento es consecuencia, escribía en este mismo blog lo siguiente: 

Todos los ciudadanos deberíamos entender que uno de los principios y esencias de los sistemas democráticos parlamentarios es, precisamente, que los partidos una vez elegidos tienen que llegar a acuerdos entre ellos. Esa es una de las garantías principales de una democracia, evitando que mayorías relativas acaparen todo el poder y gobiernen para todos pero sin contar con minorías amplias (a veces, incluso mucho mayores que las teóricas "mayorías" gobernantes).
Sin embargo, en la CAV, contamos con un Parlamento en el que es muy difícil alcanzar la mayoría absoluta. Sobre todo que esta se alcance en escaños sin haberla alcanzado en las urnas. Tenemos, y tendremos el día 22, un Parlamento muy plural y repartido.(...)

(...)
Por otro lado, Urkullu ya ha dicho que habrá que esperar a conocer los resultados y que, una vez vistos, se puede hablar con todos. Ha puesto condiciones, claro. Se puede hablar con todos siempre que se respeten una líneas: trabajar por salir de la crisis sin convertir el estado del bienestar en el país de los recortes de Rajoy; trabajar por consolidar la paz sin amnesia pero con voluntad de un tiempo nuevo; y, por último, avanzar en el autogobierno, en más nación vasca en Europa, pero sin exclusiones. 

Y sí, se puede hablar con todos. Se debe hablar con todos. Esa es, como he dicho, la esencia de una democracia parlamentaria plural. Que los diferentes sectores de la sociedad tengan reflejo en el parlamento y que ahí se entiendan sus representantes para gobernar para todos. 
Pero ante eso, nos encontramos con que mucha gente se queja precisamente de lo expuesto, de que los partidos hablen y acuerden. Entonces, pregunto yo, ¿para qué un sistema parlamentario? ¿Por qué no un sistema presidencialista donde elijamos directamente al presidente? Que salga uno elegido, aunque represente a un tercio de la sociedad, y que los otros dos tercios se aguanten. Se critíca, también, que al llegar a acuerdos los partidos acaben aceptando puntos de vista ajenos, cediendo en diferentes puntos de su programa. "Mercadeo" o "intercambio de cromos". Señores, en un debate, si se quiere llegar a un acuerdo, es elemental ceder en unos puntos y convencer en otros, acordar. En una democracia, aún más, el acuerdo es básico. Sin amplios acuerdos sólo queda la imposición. Y con imposición, la democracia se devalúa. 

Lo que sí debe exigir el ciudadano, el votante, es sinceridad. Si alguien promete algo, que lo cumpla. Si un partido político promete no pactar con alguien, que luego no lo haga. Si Patxi López promete no pactar con Basagoiti, que la misma noche electoral no salga desdiciéndose. Si EH Bildu contempla pactar con el PSE para desplazar a otra hipotética lista ganadora del Gobierno, que lo diga. Que hagan todos como Mikel Arana, que apuesta por el pacto EH Bildu-PSE-Ezker Anitza. O que hagan como Iñigo Urkullu, que admite estar dispuesto a hablar con todos y a llegar a acuerdos con los únicos límites consistentes en tener claro que los principales objetivos son trabajar por salir de la crisis sin convertir el estado del bienestar en el país de los recortes de Rajoy; trabajar por consolidar la paz sin amnesia pero con voluntad de un tiempo nuevo y, por último, avanzar en el autogobierno, en más nación vasca en Europa, y hacerlo sin exclusiones.

Hablar, pactar o acordar es legítimo, siempre que se haga desde la sinceridad y sin engañar a la ciudadanía. En el mismo sentido, presentarse a unas elecciones prometiendo cosas que luego no se pueden cumplir, y hacerlo a sabiendas, es una de las cosas que más daño hace a las democracias. Hunde la confianza que pueden tener los ciudadanos en las instituciones, les aleja de los partidos políticos y abona el camino para los extremistas demagogos y populistas.

Esto, tiene hoy plena vigencia. No sólo eso. Esto es, además, prueba inequívoca de que el EAJ-PNV está actuando con sinceridad y responsabilidad. Está cumpliendo con la palabra dada. El Lehendakari Urkullu, y el EAJ-PNV, han trabajado desde el día después de las elecciones por sacar adelante este país y, para ello, es necesaria la estabilidad institucional y la aprobación de los presupuesto. A algunos puede no gustarles que sean los socialistas los otros sujetos del acuerdo, pero es que, tal vez, han sido los únicos que han salido de su trinchera.

lunes, 20 de mayo de 2013

PRESOS POLÍTICOS: ALGUNOS MÁS QUE OTROS



El pasado jueves día 16 el Parlamento Vasco debatía una PNL presentada por el PP con el objeto de declarar, “con total rotundidad”, que “en España no existen presos políticos”. En realidad, pretendía eliminar del lenguaje parlamentario el término Preso Político, objeto de debate desde la vuelta al hemiciclo de la Izquierda Abertzale.

División: tres posturas

La división es clara. Para PP, PSE y UPyD no existen en el estado español presos políticos y referirse a los presos de ETA, o del ámbito de la IA, como tales es un agravio a las víctimas y al propio estado estado. Para Gorka Maneiro incluso su mero uso debería ser constitutivo de delito.
Por otro lado, para EH Bildu no cabe duda de que lo son. Lo son porque existe un conflicto político y porque su motivación es política. Y la propia Amnistía Internacional incluye en esa definición a aquellos que hayan actuado bajo motivaciones políticas.

"...a los terroristas que ponen bombas (por el ejemplo el 11-M) en nombre del Islam no se les considera presos 'religiosos'."

Por último, el EAJ-PNV propuso que este debate se dejara para el foro expresamente creado para tratar estos temas, la Ponencia de Paz y Convivencia. En cualquier caso, como ya expuso Lorea Bilbao en las Juntas de Bizkaia, a los terroristas que ponen bombas (por el ejemplo el 11-M) en nombre del Islam no se les considera presos 'religiosos'. No se les detiene, juzga y encarcela por motivos religiosos. Lo mismo podría ser aplicable a los que usan el terrorismo, aunque sea por diferente motivo.

 ¿Quién es Preso Político?

El debate sobre quién es preso político y quién no ni es algo nuevo ni es exclusivo de nuestro pequeño país. Es un tema viejo y que se ha dado en todo el mundo. Ningún estado quiere ser acusado de tener presos políticos y nadie con aspiraciones políticas quiere ser tratado como un delincuente corriente más. La definición de preso político tiene claras connotaciones; asociamos la idea de Preso Político a  aquellas personas presas porque sus ideas supongan un desafío o una amenaza para el sistema político establecido, sea este de la naturaleza que sea. Y un estado que encarcela a la gente por sus ideas es un estado injusto, dudosamente democrático y donde el derecho brilla por su ausencia.

"La Resolución, por cierto, no contó con el apoyo del PP, ya que este sostuvo que un Parlamento no era el lugar donde debía debatirse sobre el término 'preso político' y quién podía acogerse a dicho estatus y quién no."

domingo, 28 de octubre de 2012

AL PSE AHORA LE "URGE" EL PACTO

Los "socialistas", si se puede definir así a quienes viven con sueldos que pasan de los 100.000 euros, viven en buenos pisos y se mueven en coches alemanes, piden ahora una coalición PNV-PSE al estilo de la de 1987-1991. 

En política, y en general en todas las relaciones humanas, ni la venganza ni el rencor son predisposiciones recomendables. Dada la situación económica y social que atraviesa Euskadi hoy, menos que nunca, es hora de dejarse llevar por "lo que te pide el cuerpo". Pero hace poco más de tres años Patxi López, y todo el PSE de su mano, llegaron a la lehendakaritza de la forma que llegaron, y tampoco podemos ahora olvidarlo y hacer borrón y cuenta nueva. Llegaron mintiendo, gracias a leyes con clara intencionalidad política y se instalaron con toda la chulería de quien por el mero hecho de llamarse socialista se cree mejor que los demás. Una chulería que pudimos ver en el pseudodebate electoral en la figura de Patxi López y que hemos podido ver en Ares y en otros tantos socialistas estos años. Y han "gobernado" desde el reproche y el insulto. Todo ha sido una constante de ataque al PNV y a todo lo que en la sociedad e instituciones oliera a vasco no español. EiTB, Ertzaintza, etc. Incluso hemos visto como hacian un boicot activo desde las insitituciones que controlaban a la prensa no afín. Y así han llegado incluso a la campaña electoral, con esos vídeos en internet basados en insultar y degradar al opositor político, siempre desde la cobardía de no firmar.