El
pasado jueves día 16 el Parlamento Vasco debatía una PNL presentada por el PP
con el objeto de declarar, “con total
rotundidad”, que “en España no
existen presos políticos”. En realidad, pretendía eliminar del lenguaje
parlamentario el término Preso Político, objeto de debate
desde la vuelta al hemiciclo de la Izquierda Abertzale.
División: tres posturas
La
división es clara. Para PP, PSE y UPyD no existen en el estado español presos políticos y referirse a los
presos de ETA, o del ámbito de la IA, como tales es un agravio a las víctimas y
al propio estado estado. Para Gorka Maneiro incluso su mero uso debería ser
constitutivo de delito.
Por
otro lado, para EH Bildu no cabe duda de que lo son. Lo son porque existe un
conflicto político y porque su motivación es política. Y la propia Amnistía
Internacional incluye en esa definición a aquellos que hayan actuado bajo
motivaciones políticas.
"...a los terroristas
que ponen bombas (por el ejemplo el 11-M) en nombre del Islam no se les
considera presos 'religiosos'."
Por
último, el EAJ-PNV propuso que este debate se dejara para el foro expresamente
creado para tratar estos temas, la Ponencia de Paz y Convivencia. En cualquier
caso, como ya expuso Lorea Bilbao en las Juntas de Bizkaia, a los terroristas
que ponen bombas (por el ejemplo el 11-M) en nombre del Islam no se les
considera presos 'religiosos'. No se
les detiene, juzga y encarcela por motivos religiosos. Lo mismo podría ser
aplicable a los que usan el terrorismo, aunque sea por diferente motivo.
¿Quién es Preso Político?
El
debate sobre quién es preso político y quién no ni es algo nuevo ni es
exclusivo de nuestro pequeño país. Es un tema viejo y que se ha dado en todo el
mundo. Ningún estado quiere ser acusado de tener presos políticos y nadie con
aspiraciones políticas quiere ser tratado como un delincuente corriente más. La
definición de preso político tiene claras connotaciones; asociamos la idea de Preso
Político a aquellas personas presas
porque sus ideas supongan un desafío o una amenaza para el sistema político
establecido, sea este de la naturaleza que sea. Y un estado que encarcela a la
gente por sus ideas es un estado injusto, dudosamente democrático y donde el derecho
brilla por su ausencia.
"La Resolución, por cierto, no
contó con el apoyo del PP, ya que este sostuvo que un Parlamento no era el lugar donde debía debatirse sobre el término 'preso político' y quién podía acogerse a dicho estatus y quién no."

