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miércoles, 5 de septiembre de 2012

GEMMA ZABALETA, SEGUNDA QUE ABANDONA EL BARCO. EL ÚLTIMO QUE APAGUE LA LUZ

Gemma Zabaleta abandona la política. Así lo ha anunciado hoy en una rueda de prensa programada la, todavía, consejera de Empleo y Asuntos Sociales. Se va, dice ella, al considerar "culminada" su carrera con su pertenencia al Gobierno Vasco.
 Y aquí hago un copy-paste, porque no tiene desperdicio lo que ha trasladado en su rueda de prensa.

Ha destacado que su abandono pretende ser un "mensaje" de dignificación de la política, frente al discurso que presenta a los políticos como personas dispuestas "a cualquier cosa" por mantenerse en un cargo público, y una aportación para recuperar la credibilidad de la política a través del relevo generacional.
 Zabaleta ha agradecido al lehendakari, Patxi López, a quien comunicó su intención de dejar la política, el haberla nombrado consejera, "el cargo que colma la aspiración de un político: estar en el gobierno de tu país".

Vaya festival del humor. La consejera Zabaleta dice que se va porque quiere dignificar la política y evitar la imagen de ser una persona dispuesta a todo. Y está muy agradecida a Patxi López. Parece un guión del Club de la Comedia. Ya es casualidad que se vaya justo cuando termina la legislatura y su partido va a sacar un resultados de escándalo. Y entiéndase por escándalo algo triste y lamentable en todas las casas del pueblo de Barakaldo a Rentería. Se va porque se acabó y porque ya no va a repetir de consejera, además se alineó con los minoritarios de su partido y ahora que va a haber infinitos culos para pocas sillas a ella no la van a tener en cuenta.
Respecto a trasladar una imagen diferente a la del todo vale, podría la consejera habérselo pensado antes. Por ejemplo, cuando su partido quedó segundo en las elecciones y en la misma noche electoral su secretario general, Patxi López, renegando de lo que había dicho repetidamente en campaña, decidió pactar con el PP para llegar a Ajuria Enea. Entonces sí valía todo. Y de la callada por respuesta pasó a la alegre legitimación activa cuando aceptó ser consejera de ese gobierno.