Directo al grano. Catalunya tiene una deuda del 21% sobre el PIB y un déficit menor al 3% (y les exigen llegar al 1'5% en breve) y eso teniendo en cuenta que de los impuestos recaudados en ese territorio sólo se quedan el 60%, el resto para Madrid.
Reino Unido, por ejemplo, tiene una deuda cercana al 85% sobre el PIB y un défict del 8'30%. Francia, otro ejemplo, una deuda cercana también al 85% y un déficit del 5'20%. La deuda de Bélgica se sitúa casi en el 100% con un déficit del 3'7%. Y Austria arrastra una deuda del 72% y un déficit del 2'6%. * Así que no es en los números de Catalunya donde está el problema, sino en otro sitio.
Con estos datos en la mano, cualquier catalán con dos dedos de frente lo tendría claro. España es un problema y les está ahogando. En definitiva, se puede decir que el estado español es para Catalunya una organización extractiva. ¿Qué significa esto? Pues es un término puesto de moda estos días por César Molinas, que en un artículo de El País teoriza sobre la clase política y acaba por definirlos como élite extractiva, explicándolo como sigue:
"En lo que sigue, argumento que la clase política española ha desarrollado en las últimas décadas un interés particular, sostenido por un sistema de captura de rentas, que se sitúa por encima del interés general de la nación. En este sentido forma una élite extractiva, según la terminología popularizada por Acemoglu y Robinson."