Dicen que los peces apenas tienen
memoria. Un minuto y vuelta a empezar. Puede ser. Como puede ser que el hombre
provenga del pez. A través del mono, pero primigeniamente del pez. Eso
explicaría lo limitado de la memoria colectiva. Por ejemplo, que año tras año
digan en el Teleberri que se han batido los registros de días de sol en
noviembre o de lluvia por metro cuadrado en julio de los 50 años precedentes.
Siempre me he preguntado como puede ser eso. ¿No los batimos ya hace dos
veranos?
Otro ejemplo, el más clamoroso, de
la limitación memorística colectiva se da en la política. ¿Qué ha vuelto a
ganar el PP en Valencia? ¿Pero no eran los de Gurtel y las chaquetas? ¿Es la
misma Rosa Diez exconsejera del Gobierno de una Comunidad Autónoma en los 90 la
adalid del centralismo ahora? Los votantes olvidan rápido. Los casos más graves
en 7 u 8 años, como prueba la vuelta al poder del PSOE en 2004 tras el desastre
de la era Felipe (GAL, Roldán, Filesa, etc.) o la del PP en 2011 (Txapapote,
11-M, guerra de Irak, etc.).
